Violín reparado: grieta cerrada

Este es el aspecto de la grieta que presentaba mi violín antes de la reparación.

Por debajo del diapasón una grieta de no menos de 3,5 centímetros.

Ha sido finalmente reparado por Melanie Kaltenbach en Paris mediante una técnica de pegado de un papel especial que sujeta la madera sin someterla a presiones.

El resultado del sonido es mejor que antes, sobretodo en términos de color, apertura y potencia.

Le ha sido cambiada el alma del violín porque la madera del alma con el tiempo se había endurecido mucho, afectando al sonido.

Además de algunos retoques en el barniz y retoques de barniz en los desperfectos y golpes que se había llevado anteriormente.

Es muy importante cuidar bien el violín, os recomiendo enormemente a mi luthier: Melanie Kaltenbach

El sonido del violín es más abierto y tiene mayor potencia ahora que antes.

Para terminar, una muestra casera del sonido del violín  a día de hoy, ¡saludos!:

El violinista 2.0 está emergiendo…

Hace tiempo que, en la era de internet y del conocimiento compartido, el rol del violinista, ya sea amateur, estudiante, profesional o profesor, viene siendo puesto a prueba.

A medida que el conocimiento sobre el violín se democratiza y se hace disponible a franjas cada vez más grandes de público, surgen situaciones nuevas,  donde el mundo del violín gana en cantidad de adeptos, pierde en calidad individual, al igual que pierde en elitismo y gana en apertura.

Un antiguo mundo del violín parece tambalearse lentamente describiendo su última caída a la par que uno nuevo parece comenzar a aflorar tímidamente.

En este contexto, las nuevas tecnologías y la habilidad para compartir información, juegan un papel que, bajo mi punto de vista es fundamental y preponderantemente positivo.

Poder grabarse en audio, compartirlo, poder escribir un blog comentando lo que uno estudia, su evolución, sus dificultades, desafíos y logros, sirven como catalizador de una gradual recuperación de la autoestima del violinista,  un apoyo en el grupo, un atrevimiento a abrirse a la comunidad, una restitución de la confianza del músico, altamente dañada por muchas décadas de elitismo y abusos basados en egos desmedidos y elitismos mistificados.

Y es que, hablar de violín, tocar el violín, vivirlo, es un proceso, no un resultado.

Siempre habrá alguien más y menos capacitado técnicamente que tú, ello no quita que con tu ejemplo puedas ayudar a otros a aventurarse y proseguir explorando el mundo del violín, un mundo de expresión y de complejidades.

Por eso, yo doy gracias a herramientas como este portal, violin.host, que ofrece la posibilidad de dar voz a los violinistas, sea cual sea su voz, para compartir y enriquecer, para contribuir aportando su conocimiento, por limitado o extenso que éste sea, en aras de un objetivo común, elevado y legítimo, a saber:

La aparición del violinista 2.0, la mezcla desacomplejada del humano músico y violinista del siglo XXI, que puede, sabe y comparte sobre la marcha la música, sin perderse en mistificaciones, consciente de sus grandezas así como de sus limitaciones y sobretodo, amante del proceso de lo que hace y vive con el violín, abierto a la crítica y a las opciones para innovar que el mundo trae.

¡Un abrazo!